La Anatomia Del Corpo Umano Venecia 1580

Descripción

La Anatomia del Corpo Umano Venecia 1580

Se recomienda enfáticamente leer el muy valioso articulo que aparece en el link que sigue a esta reseña

Juan Valverde de Amusco y la anatomía española del siglo XVI

La Medicina trató primero de resolver el problema morfológico del humano como sujeto de dolor y enfermedad. Casi al mismo tiempo, forma y función estaban tan íntimamente conexionadas entre sí que no era fácil distinguir dónde acababa una descripción anatómica y dónde comenzaba una exposición funcional.

Los saberes morfológicos en Medicina tienen dos vertientes, un antes y un después, y entre ambos una cima: el momento culminar del siglo XVI, el Renacimiento. A la par los conocimientos anatómicos aumentan y se ordenan con arreglo a un punto de vista totalmente distinto del corriente hasta entonces. El artífice del cambio será ANDRÉS VESALIO, la manifestación concreta de su genio será la obra “Humani corpori fabrica” e Italia será la cuna intelectual del cambio y del nuevo giro del conocimiento anatómico.

Pero la obra de Andrés Vesalio tiene un profundo eco en España. El siglo XVI español da a la luz una espléndida generación de anatomistas, entre los que destaca la figura cumbre de JUAN VALVERDE DE AMUSCO. Los anatomistas españoles del Renacimiento se van a mover dentro de la misma órbita inaugurada por Vesalio; su punto de vista va a ser el mismo pero añadirán facetas nuevas a la fábrica vesaliana, demostrarán nuevos matices con aportaciones originales a la ciencia gracias a la apertura del siglo para la disección anatómica de los cadáveres humanos. En el año 1230 el emperador de Alemania, Federico II, impone la condición de haber estudiado, al menos un año, la Anatomía sobre cuerpos humanos para poder practicar la Medicina.

En España las noticias más antiguas que poseemos relativas a la disección de cadáveres humanos proceden del monasterio de Guadalupe desde 1322, en que los monjes obtuvieron el Privilegio del Pontificado para abrir los cadáveres humanos procedentes de los peregrinos allí fallecidos e investigar la causa de la muerte.

Algunos años después el rey Juan II de Aragón dictó en 1391 un Privilegio a la Universidad de Lérida (fundada en 1300) ordenando a los Tribunales de Justicia enviar a la Universidad los cadáveres de los ajusticiados para que en estos se “hiciera Anatomía”. Posteriormente, Fernando el Católico concede privilegio a los médicos en Zaragoza en 1488 autorizando las disecciones de cadáveres humanos.

Con estos antecedentes históricos respecto a los avances de la Anatomía, y en consecuencia de la Medicina, nace hacia 1525, Juan Valverde en un pequeño pueblo cercano a la actual Palencia, Amusco.

Con el paso de los años este médico sería uno de los máximos representantes de la anatomía renacentista postvesaliana. Es muy posible que estudiara inicialmente Humanidades y Filosofía en Valladolid, y es hacia 1542, es decir a los 17 años, cuando ya se encuentra en Italia para iniciar y continuar sus estudios médicos. Esta circunstancia invalida el comentario de algunas fuentes afirmando que tuvo que dirigirse fuera de España por algún problema del ejercicio profesional.

Existen referencias de la estancia de Juan Valverde en Padua, Roma y Peruggia, así como que en 1544 se encuentra en Pisa trabajando junto a su maestro Realdo Colombo (el sucesor de Vesalio en la cátedra de Padua), con el que seguiría ejercitando la disección hasta 1545. En esta Italia plenamente renacentista coincidiría con otros médicos estudiantes como Andrés Laguna, Miguel Server, Pedro Jimeno y Luis Collado. El médico palentino fue uno más del medio centenar de médicos y científicos españoles que durante la primera mitad del “Quinientos”, entre 1481 y 1560, viajaron y residieron en Italia donde ampliaron sus conocimientos.

Juan Valverde llegaría a Roma en 1548 donde fue médico del cardenal español Juan Álvarez de Toledo, enseñó Medicina en el Hospital del Espíritu Santo, disecó cadáveres, primero junto a Realdo Colombo, luego por sí solo, y compuso las dos obras que de él conocemos: un pequeño libro de Higiene (“De animi et corporis sanitate tuenda libellus”, 1551) y la “Historia de la composición del cuerpo humano”, 1556. En 1558 hizo un viaje a España, como portador de la Bula concedida por Paulo IV a la Iglesia de Nuestra Señora de Amusco. Pronto regresó a Roma, donde murió hacia 1588. Sobre la vida de Juan Valverde, muy poco más se sabe.

La obra anatómica de Valverde tuvo varias ediciones sucesivas y en diversos idiomas, lo cual indica que fue muy leído en Europa hasta bien entrado el siglo XVII, e incluso más tarde porque en el siglo XVIII apareció una traducción al griego.

Con su obra no solo mejoró el conocimiento científico de los profesionales españoles, sino que confirmaba la clara tendencia renacentista a usar de su propia lengua natural, frente al latín, como vehículo de la cultura médica de su tiempo. El deseo que manifiesta era dirigirse a los cirujanos romancistas, quienes, desconocedores de la lengua latina, no podían adquirir suficientes conocimientos anatómicos en su formación y ejercicio profesional.